En el marco del Ciclo de Charlas de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), especialistas de Banco Comafi y Fundes compartieron herramientas y estrategias orientadas al fortalecimiento de las empresas proveedoras del sector minero, con foco en el acceso al financiamiento, la mejora de la competitividad y el desarrollo sostenible de la cadena de valor.
Durante el encuentro, representantes de Banco Comafi destacaron el rol de la entidad como socio financiero estratégico de la industria minera. Jeremías Maratta señaló que el crecimiento del sector no solo depende de la puesta en marcha de grandes proyectos, sino también del fortalecimiento de las empresas proveedoras que integran su cadena de valor.
En este sentido, explicó que el banco trabaja en el financiamiento del crecimiento de los proveedores a partir del análisis de los contratos adjudicados y de los flujos de ingresos proyectados. Para ello, ofrece soluciones adaptadas a las necesidades de cada empresa, entre ellas leasing para maquinaria y equipos, financiamiento para operaciones de comercio exterior, instrumentos del mercado de capitales y estructuras de garantía para proyectos de inversión.
Por su parte, Gabriela Tolchinski profundizó en las ventajas del leasing como herramienta de financiamiento de mediano plazo. Explicó que este instrumento permite financiar hasta el 100% del valor de los bienes por períodos de entre tres y cinco años, incorporando beneficios impositivos como la deducción total del canon en el impuesto a las ganancias y el diferimiento del IVA. Asimismo, detalló las distintas modalidades existentes y destacó que también es posible financiar equipos importados bajo el régimen minero, replicando las condiciones negociadas por el cliente con su proveedor internacional.
La jornada también contó con la participación de Fundes, cuyos representantes Mauricio Ramírez, Ricardo Bruni, María Lis Molina y José Luis García Espiril presentaron su metodología para fortalecer la competitividad de las cadenas de valor vinculadas a sectores extractivos, energéticos y mineros.
La propuesta de la organización parte de un diagnóstico inicial que permite evaluar la situación de cada empresa en tres dimensiones clave: eficiencia —incluyendo gestión, finanzas y control de costos—; sustentabilidad —abarcando aspectos de seguridad, calidad y medio ambiente—; y estrategia de negocios.
Los especialistas destacaron además la importancia de adaptar las acciones de acompañamiento a la realidad de cada proveedor. En ese sentido, explicaron que trabajan con un universo muy heterogéneo de empresas, desde pequeñas firmas familiares hasta organizaciones de gran escala, por lo que cada plan se diseña de acuerdo con las necesidades y capacidades particulares de cada caso.
El programa de fortalecimiento se estructura sobre dos grandes pilares. El primero está orientado a la incorporación de buenas prácticas y estándares internacionales, con el objetivo de garantizar procesos más eficientes y seguros. El segundo eje se enfoca en la gestión empresarial, promoviendo una toma de decisiones basada en datos, el control de márgenes y flujos de caja, y el desarrollo de habilidades de liderazgo. El objetivo final es reducir los riesgos operativos, fortalecer la resiliencia y autonomía de los proveedores locales y generar un impacto positivo y sostenible en las comunidades donde desarrollan sus actividades.